Tómese un momento y disfrute de estos chistes sobre militares para sumar alegría a su vida.
CHISTE 1
Un joven que acaba de ser desmovilizado en el Ejército va a sacar un seguro de vida. El vendedor de la empresa comienza a llenar un formulario en la computadora de su escritorio, con los datos de identidad, la dirección en la cual dónde vive, de pronto se detiene, mira al joven y le pregunta: “Perdón. ¿Y usted qué hacía exactamente en la unidad militar?” Sin dudar un momento, este contesta: “Todo lo que me ordenaban”.
CHISTE 2
Un teniente recorre un casino militar en el que come el rancho un grupo de reclutas que acaba de entrar al Ejército. A lo lejos escucha a uno que se queja que hay tierra en la sopa que están comiendo. Se acerca rápidamente y lo encara:
—¡Atención!… ¿Usted está protestando por un poco de tierra en la sopa?
—Sí señor —contesta el recluta.
—Pero bueno, ¿Usted vino al ejército a servir a su país o para protestar por la comida?
El recluta duda un poco, y contesta:
—¡Es que yo vine al ejército para servir a mi país, no a comérmerlo!
CHISTE 3
En el frente de batalla, un comandante está en alerta máxima. Se sabe que el enemigo está comenzando un ataque. De inmediato le pregunta a un soldado que está de vigía con los binoculares en la mano: “¿Cuántos son?”. El soldado responde: “Diría que 1001”.
—¿Y cómo sabe que son 1001?
—Es que viene uno adelante, y como mil detrás.
CHISTE 4
Un capitán va a una escuela de niños pequeños a explicar de que se trata su trabajo. Para entrar en el tema parte con una pregunta: ¿Alguno sabe cuál es la diferencia entre los Boy Scouts y el Ejército? Una niña levanta la mano. “Adelante, pequeña”, dice él. La niña sonríe: “Que los Boy Scouts cuentan con la supervisión de un adulto”.
CHISTE 5
La Marina convoca a todos los jóvenes de una ciudad portuaria a enrolarse porque hay peligro de guerra. En la fila todas son caras de preocupación, excepto la de uno que se ve muy sereno. Cuando llega su turno, le preguntan nombre, datos básicos y si sabe nadar. “No. No sé nadar”, responde el joven, sonriendo.
“¡Perfecto!”, exclama el reclutador. “Usted será el primero en embarcar”. El joven, con la cara blanca de horror y sorpresa, exclama casi tartamudeando: “Pero, pero… No sabía que la Marina prefería reclutas que no supieran nadar”. El oficial, levanta la cabeza y le dice: “Obvio. Son los que están más motivados para defender su barco”.
CHISTE 6
¿Cuál es la diferencia entre Dios y un piloto de la Fuerza Aérea?
Dios no cree que sea un piloto de combate.
CHISTE 7
En una escuela secundaria de Estados Unidos le encargan a los alumnos entrevistar a un veterano, que conozcan, de cualquier guerra, y preguntarle sobre su experiencia. Uno de los alumnos sabe que su abuelo peleó en Filipinas durante la Segunda Guerra Mundial, así que va a visitarlo.
Después de unas cuantas cosas básicas, le pregunta con cautela: “Esteee… ¿y alguna vez mataste a alguien?”. El abuelo se queda callado. Luego, en voz baja, le dice: “Hasta ahora no se lo había dicho a nadie. Seguro que sí: yo era el cocinero del regimiento”.
CHISTE 8
En una sesión de entrenamiento de lucha cuerpo a cuerpo de un grupo de comandos, uno de ellos es derrotado y lanzado al suelo, en menos de cinco segundos, una y otra vez. El capitán a cargo de la unidad y un coronel observan el ejercicio en silencio, hasta que de pronto el coronel comenta: “Es realmente difícil creer que este oficial haya superado a un millón de otros espermatozoides”.
CHISTE 9
En la cocina de un regimiento, donde diez reclutas pelan una montaña de papas, entra un sargento le grita a un grupo de tropas: “¿Alguien de aquí podría conducir un jeep con una mano en un terreno pantanoso y disparar a la vez con su arma reglamentaria a la derecha y la izquierda con la otra?”. Tres voluntarios se levantan inmediatamente. “Muy bien dice el sargento. No tendrán ningún problema en venir conmigo para limpiar los muros de los baños que están inundados”.
CHISTE 10
Piloto de un jet de combate: “¡Eso es! ¡Ahora sí que estamos volando más rápido que la velocidad del sonido!”. Copiloto del mismo jet: “¿Qué?”. Piloto: “¿Qué?”. Copiloto: “Basta. ¡Siempre que volamos más rápido que la velocidad del sonido te da por hacerte el mimo!”.