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Cómo leer las señales del cuerpo

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Si tu cuerpo te da estos indicios, es hora de que cuides más tu salud.

Una persona que podría leer su cuerpo así es Harald Gaier, un médico londinense con decenas de títulos en su haber. Entre otras cosas, es naturista, y para hacer un diagnóstico del estado de salud prefiere usar la anticuada auscultación en vez de sólo confiar en los análisis de sangre y en las técnicas de imagenología. Por suerte, Gaier tiene un ojo clínico muy agudo.

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El sistema médico chino y otras terapéuticas orientales aún buscan todo tipo de cambios o variaciones en el cuerpo, desde el color y la textura de la piel, las uñas y los ojos hasta el ritmo del pulso. “Pero la medicina occidental ha perdido algo en los últimos años —señala Gaier—. Los médicos se han vuelto cada vez más dependientes de la química y la electrónica para detectar anomalías».

He aquí algunas de las señales que el doctor Gaier podría ver en su cuerpo si usted fuera a consultarlo:

Las uñas

Según Gaier, lo primero que hay que revisar son las uñas. “Pueden revelar muchas cosas, no sólo si usted sufre estrés porque se las muerde o si es jardinero porque las tiene llenas de tierra”, afirma. Las uñas tardan entre cuatro y seis meses en crecer desde la cutícula hasta la punta, y son un buen indicador de la salud general: en ellas se manifiestan diversas deficiencias y enfermedades. Las líneas horizontales finas, por ejemplo, son señal de que tuvo un problema de salud muy serio y, dependiendo de la parte de la uña donde estén, Gaier puede hacer un cálculo aproximado de cuándo fue; si están en mitad de la uña, digamos, significa que usted estuvo enfermo hace dos o tres meses.

  • Las líneas verticales finas de color rojizo, de entre dos y seis milímetros de largo, que aparecen cerca de la punta de la uña y semejan astillas, también proporcionan información reveladora. Suelen ser señales de una infección debido a levaduras (hongos microscópicos) en otra parte del cuerpo; por ejemplo, en algún órgano interno o en los pies, donde se manifiesta como pie de atleta. Para combatirla, el doctor Gaier aconseja eliminar de la dieta todos los carbohidratos refinados, como golosinas, tortas y galletitas, y, si persiste, adoptar una dieta libre de gluten, evitar el consumo de cereales como el trigo y el centeno, y también el de cualquier otro alimento que contenga levaduras, como la cerveza. Sin embargo, antes de hacer cambios radicales en la dieta, hay que consultar a un nutricionista.
  • Las uñas quebradizas y que se astillan con facilidad son señal común de mala absorción de nutrientes en los intestinos, sobre todo de minerales y vitaminas. Las uñas agrietadas pueden indicar un trastorno alimentario, como anorexia (que es relativamente fácil de detectar) o bulimia (la cual es menos evidente). Como primera medida de tratamiento, el doctor Gaier suele recomendar la ingestión de un complemento de vitamina D y calcio, junto con colina e inositol (nutrientes esenciales que forman parte del complejo vitamínico B).
  • Las uñas amarillentas y un poco curvadas revelan mala circulación en los ganglios linfáticos: los conductos de drenaje del sistema inmunitario. Cuando no funcionan correctamente, la persona se siente débil, y puede presentar hinchazón en cara, manos y piernas. El ejercicio físico, los masajes o una combinación de ambos pueden restablecer el funcionamiento normal de los ganglios.
  • Las uñas azuladas suelen indicar mala circulación en los dedos de manos y pies, afección conocida como síndrome de Raynaud. Al primer indicio de frío, los dedos tienden a ponerse blancos porque reciben muy poca sangre, y las uñas se tornan azuladas porque la sangre no contiene el oxígeno suficiente para que adquieran el color rosado normal.

Los ojos

¿Suele amanecer con ojeras? Pueden ser señal de que usted se desvela con mucha frecuencia, lo cual tiene remedio, pero podrían ser también un indicador de su actividad intestinal.
Normalmente, las bacterias intestinales son nuestras aliadas, ya que, entre otras funciones, se encargan de extraer los nutrientes de los alimentos y mantener bajo control a los invasores. Sin embargo, las ojeras pueden indicar una proliferación excesiva de bacterias menos benignas. Algunos de los efectos son insomnio, pérdida de memoria y de concentración, y disminución del deseo sexual.
Un tratamiento con antibióticos o el uso excesivo del analgésico ibuprofeno puede favorecer la multiplicación de esas bacterias. Reducir el consumo de carbohidratos refinados y tomar complementos de probióticos también ayuda.

  • Un tono amarillento en la parte blanca del ojo puede indicar una disfunción del hígado, sobre todo si se acompaña de otros síntomas, como un cansancio muy profundo después de comer. Muchos adultos mayores presentan un anillo blancuzco alrededor del iris, conocido como arco senil, que no suele ser un problema. Pero si aparece en una persona menor de 40 años, podría ser señal de colesterol malo elevado, así que tendrá que consultar al médico.

La lengua

Muchas personas que nacieron antes de los años setenta aún recuerdan los días en que ir al médico significaba sacar la lengua y decir “Ahhh” para que él las revisara. El doctor Gaier mantiene esta práctica, y tiene buenas razones para usarla con sus pacientes.

  • Una capa blancuzca y espesa en la lengua puede indicar una infección por hongos (candidiasis), provocada quizá por una fuerte dosis de antibióticos para eliminar la bacteria Helicobacter pylori, causante de la úlcera estomacal, o incluso por el uso excesivo de enjuagues bucales, que también matan a las bacterias útiles. Si la lengua se ve más grande de lo normal y presenta un tono rojizo oscuro sin ningún tipo de capa, podría ser señal de diabetes. En este caso, hay que consultar al médico y hacerse un análisis del nivel de glucosa en la sangre.

Las orejas

La presencia de un pliegue en el lóbulo de la oreja, en un ángulo de 45 grados respecto al hombro, es un signo confiable de un mayor riesgo de contraer enfermedades cardíacas. Esto suena a superstición, pero es un hecho cierto, si bien el signo apenas fue identificado hace unas décadas, alrededor de 1973. Según el doctor Gaier, se han realizado más de 30 estudios acerca de este pliegue, y todos han mostrado que, sorprendentemente, es un mejor predictor de problemas de salud y de infarto que la edad, el tabaquismo, la obesidad, el colesterol alto o la falta de ejercicio.

  • En los hombres, la parte superior de la cabeza también puede anunciar un mayor riesgo de infarto. La caída del cabello es un duro golpe a la vanidad de los varones, pero, además, es señal de un aumento en un 9 por ciento del riesgo de contraer una enfermedad cardíaca, según un estudio de 22.000 médicos varones a quienes se dio seguimiento durante más de once años. Peor aún, el aumento de la calvicie en la coronilla hace que el riesgo de cardiopatía aumente entre un 23 y un 36 por ciento. Finalmente, existe otro indicador de salud que aún se investiga: el cerumen. Aparentemente, se produce en una de dos formas: gris y seca, o pegajosa y húmeda (ambas son hereditarias). Un estudio realizado en Japón reveló que hay un mayor riesgo de sufrir obstrucción de las arterias si se tiene cerumen seco, aunque esto no se ha confirmado. Lo que sí sabemos es que no muchas personas, aparte del doctor Gaier, ¡se atreverían a ver qué tipo de cerumen tiene!
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