Una colección de chistes, momentos divertidos y reflexiones inocentes (y no tan inocentes) de niños, parejas y familiares ante situaciones cotidianas.
Una mañana, me quedó claro que mi hijo de 11 años había estado pasando demasiado tiempo con sus hermanas adolescentes. —Hoy no puedo ir a la escuela —anunció. —¿Por qué no? —inquirí. —Es que tengo cólicos —dijo.
—Jackie Wilder, Estados Unidos
En una ocasión, mientras estaba en un parque de diversiones, escuché por casualidad a una mujer decirle a su esposo: “Creo que voy a necesitar otra taza de café para comprender lo que acabas de decir”.
—Dawn Smith, Estados Unidos
Mi hijo de 5 años ganó una discusión conmigo diciendo: “Estoy de acuerdo conmigo mismo”.
—@KEVINTHEDAD
Mi hija de 9 años le preguntó a su prima de 4 si quería jugar al juego del silencio. Luego, pasó 10 minutos hablando sin parar sobre cómo jugarlo.
—@DADNAMEDMATT
MÁS CHISTES DIVERTIDOS
Mi hijo de ocho años acaba de intentar convencerme de que tiene azúcar por toda la boca porque tropezó y cayó sobre un donut.
—@GENNYPENTLAND
“Tu cama nunca es tan cómoda en la noche como en la mañana”, dijo mi hijo de cinco años, haciendo alarde de una gran sabiduría.
—@MOMSENSE_ENSUES
El 40 % de mis conversaciones con mi esposa son así: Yo: ¿Qué pasa? Ella: Estaba hablando con el perro.
—@dadmann_walking
Una mañana, mi hija pequeña me tocó cariñosamente la cara y dijo con voz tierna: “No te ves tan vieja, mamá”.
—@katiedeal99
Hace tiempo, mi hijo de 4 años y yo pasamos en auto junto a un grupo de personas en huelga frente a su lugar de trabajo. El niño me preguntó qué hacían. Para responder sin rodeos, dije: —Quieren más dinero. Dos semanas después, volvimos a pasar por allí. Los trabajadores seguían en paro laboral, y algunos llevaban a sus perros con ellos. Al ver esto, mi hijo preguntó, sorprendido: —¿Qué, ahora los perros quieren más dinero?
—Jaxon Unger, Canadá
Un compañero de trabajo estaba en el funeral de su abuela cuando, de pronto, su hijo de 5 años se giró hacia él y le susurró: “¿Cuándo va a ser un esqueleto?”.
—SCOTT WILLIAMSON, Estados Unidos



