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¿Cómo funcionan las máquinas tragamonedas?

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¿Cómo funcionan las máquinas tragamonedas?

Conocé los secretos de estos aparatos tragamonedas que provocan adicción.

¿Cómo funcionan las máquinas tragamonedas y expendedoras?

Al introducir monedas en la ranura de ciertas máquinas podemos pagar diversos bienes y servicios: llamadas telefónicas, bebidas, alimentos, cigarrillos e incluso apostar en juegos de azar.

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Antes de efectuar la operación, las máquinas revisan las monedas mediante pruebas. Rechazan las que no son de la denominación fijada, las extranjeras, las falsificadas y las rondanas.

Las monedas de cada país presentan características propias: varían en diámetro, grosor y peso, así como en composición química. Las máquinas tragamonedas detectan estas propiedades, y el mecanismo de entrega se activa sólo cuando la moneda depositada sigue el recorrido previsto. Si bien existen muchas variantes, el proceso de verificación se inicia desde la ranura: las monedas demasiado anchas, gruesas o torcidas no pasan; las que entran pueden ser revisadas con una sonda, para descubrir si tienen agujero (así se detectan las rondanas). Las que pasan esas pruebas caen en una barra equilibrada con precisión: las que dan el peso lo inclinan y siguen por un carril; las que no, caen en el canal de rechazo.

La moneda aceptada pasa por un carril y llega frente al imán. Al pasar por el campo magnético de éste, en la moneda se producen ligeras cargas eléctricas que la frenan. El frenado depende del material de la moneda, ya que cada metal responde en forma diferente al magnetismo. Las monedas auténticas sólo se detienen lo suficiente para seguir un trayecto que salva el siguiente obstáculo, el deflector. Luego llegan a un separador y pasan al canal de monedas aceptadas.

Las monedas con exceso de peso y las menos afectadas por el imán rebotan en el deflector y caen en el lado del separador que las manda al canal de rechazo.

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