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El sexo a los sesenta

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sesentaLa sexualidad no es un tema privativo de los jóvenes. En todas las etapas de la vida se puede disfrutar de ella y de todos los beneficios que ofrece para la salud y el bienestar, tanto individual como de la pareja en su conjunto.

Una relacion amorosa puede ser uno de los mayores pilares y alegrias de la vida. Cuando estamos en una relacion desde hace largo tiempo, podemos descubrir que nuestra vida amorosa mejora despues de los 60 años. Experimentamos la mayor intimidad que emana de conocer bien a la otra persona, o tal vez tengamos oportunidad de renovar una pasión sumergida por años en tensiones laborales y en el cuidado de los hijos.

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La vida sexual también mejora. Con la edad, podemos relajarnos y explorar no solo las sensaciones físicas, sino también otros aspectos de nuestras emociones y sensualidad, libres de las limitaciones y distracciones de la familia y la presión de las expectativas juveniles. Éstas son algunas formas de enriquecer nuestra vida sexual:

 

• Sé innovador: el sexo no tiene por que ser serio.

• Alentá la espontaneidad: cuando estés de humor, dejate llevar. Experimentá y sé creativo, intentá diferentes lugares, horas del dia.
• Comuníquense: sé abierto respecto de tus deseos y preguntale a tu pareja sobre ellos. En las relaciones de largo plazo, los supuestos sobre las necesidades y fantasias mutuas pueden estar décadas atrasados. El solo hecho de hablar de las relaciones sexuales puede ser excitante.

• Concentrate en la intimidad, no en el acto: acariciarse, besarse y tocarse es satisfactorio si problemas físicos impiden la penetración.

• Recordá el romanticismo: armá la escena, caminá de la mano, organizá cenas con velas o escapadas de fin de semana.

• Integrá en la vida diaria afecto y sensualidad: abrazos, besos y caricias.

 

Por qué son buenas las relaciones sexuales

 

No se trata solo de sexo. Las relaciones sexuales benefician nuestra salud y bienestar general de muchos modos. Por ejemplo:

 

• Son un gran entrenamiento cardiovascular: en otras palabras, el sexo es un excelente ejercicio. Podemos quemar cerca de 300 kilocalorías por hora, de modo que también ayuda a controlar el peso.

• Reducen la presión sanguínea y protegen contra enfermedades cardiacas: entre 914 hombres de edad mediana seguidos durante diez años por investigadores de la Universidad de Bristol, Reino Unido, los que mantenían relaciones sexuales menos de una vez por mes tenían 2,8 % mayores probabilidades de sufrir un ataque cardíaco fatal que quienes las mantenían al menos dos veces a la semana.

• Enriquecen la vida íntima y fortalecen la relacion: según una encuesta estadounidense realizada a 238 parejas mayores de 65 años, en las parejas de la tercera edad, cuanto más frecuentes son las relaciones sexuales, mayores las probabilidades de que sean felices en su vida diaria y en general.

• Liberan las hormonas del bienestar: son las endorfinas, hormonas naturales que promueven el placer y calman el dolor, alivian la ansiedad, mejoran el humor y ayudan a la relajación y el sueño. Y durante el orgasmo, el cuerpo libera oxitocina, conocida como la “hormona del amor”: brinda bienestar y calma, y reduce la presión sanguínea.

• Aumentan la inmunidad: en un estudio de Pensilvania, EE. UU., la gente que mantenía relaciones una o dos veces por semana gozaba de mayor inmunidad que quienes las mantenían con menor frecuencia.

• Preservan su aspecto: según un estudio escoces sobre más de 3.500 personas, quienes mantienen relaciones sexuales al menos tres veces a la semana pueden tener un aspecto diez años más joven.

• Fortalecen los músculos del piso pélvico y protegen contra la disfunción eréctil: en un estudio finlandés sobre 989 hombres de 55 a 75 años, los que mantenían relaciones al menos una vez a la semana tenían la mitad de probabilidades de experimentar disfunción eréctil.

• Prolongan la vida: en un estudio de la Universidad de Bristol, quienes experimentaban menos orgasmos tenían el doble de probabilidad de morir en los diez años siguientes que quienes tenían más orgasmos.

 

A veces, la jubilación nos lleva a darnos cuenta de que nos hemos ido apartando de nuestra pareja, y una vez que los hijos vuelan del nido, podríamos tener menos incentivos para permanecer juntos. A diferencia de lo que sucede en otros grupos etarios, el divorcio entre los mayores de 50 aumenta. No hay trucos para convertir una incompatibilidad básica en armonía amorosa, pero hay formas de fortalecer una relacion:

• Sé el mejor amigo: sé amable y respetuoso con tu pareja. Mostrate feliz de verla. Escuchá lo que tenga para decir y ofrecé ayuda o apoyo.
• Hacete tiempo: reserven al menos unos minutos al día para centrarse el uno en el otro y compartir una charla. Tengan una “cita” semanal regular para hacer algo que disfruten juntos.

• Poné el acento en lo positivo: pensá en los puntos buenos de tu compañero o compañera y no en las cosas irritantes y decile lo que vos apreciás. Se ha demostrado que para tener una relacion solida se necesitan cinco actos positivos (como afirmaciones o gestos afectuosos) para contrarrestar cada acto negativo (quejas o peleas).

• Desarrollen un interés común: ¿hay alguna actividad que ambos disfrutaban de jóvenes, pero que no han tenido el tiempo o el dinero para seguir disfrutando? Ésta es la oportunidad de renovar su interés.

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Problemas sexuales en la tercera edad

 

Tanto hombres como mujeres pueden enfrentar problemas en sus relaciones sexuales cuando llegan a la tercera edad. A menudo, las dificultades están más relacionadas con la salud que con la edad. Sé paciente y comprensivo con tu pareja (y con vos mismo); en muchos casos puede hacerse algo para mejorar la situación.

 

Sea cual fuere tu problema, no tengas miedo o vergüenza de tratarlo con tu médico. Enfermedades subyacentes como la diabetes, ateroesclerosis o problemas de próstata pueden ser tratables.

La medicación para la hipertensión o la depresión puede causar disfunción eréctil y muchos medicamentos pueden disminuir el deseo, la excitación o la respuesta sexual tanto en hombres como en mujeres. Si la medicación es la causa del problema, podría cambiarse. Tu médico también puede ofrecerte dispositivos o drogas que promuevan la erección: gránulos, cremas, inyecciones o tabletas.

El dolor, una menor movilidad como resultado de la artritis u otras enfermedades pueden dificultar las relaciones sexuales o reducir el placer. Intentar diferentes posiciones suele ayudar.

Después de la menopausia, los tejidos vaginales de la mujer pueden afinarse y sus secreciones disminuyen, lo que torna incomodo el coito. Si el juego previo no mejora la situación, la solución puede ser un lubricante o el médico puede prescribir estrógeno vaginal.

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Ejercicio para la salud sexual

Estos simples ejercicios fortalecen los músculos del piso pélvico (ejercicios de Kegel) y pueden mejorar la vida sexual, tanto de hombres como de mujeres. También ayudan en casos de prolapso vaginal (más común con la edad) e incontinencia urinaria.

 

Empezá por identificar los músculos que usarías para detener el flujo urinario a mitad de camino. Contraé suavemente y contá hasta diez, luego aflojá y repetí diez veces. Hacé esto tantas veces al día como puedas.