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12 maneras para vivir mejor hasta los 100

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Los consejos más recientes de los expertos en salud para vivir más años

¿Cuál es la expectativa de vida actual?

En menos de 10 años, las mujeres europeas aumentaron su esperanza de vida promedio en casi dos años, de 81,8 a 83,7 años, y los hombres en casi tres, de 75,3 a 78 años. ¿Cómo? Un mayor cuidado de la salud y el descenso de la mortalidad infantil son parte de la explicación, pero también lo es una mejor educación. Todos podemos alargar nuestra esperanza de vida y mantenernos activos y productivos aplicando estas 18 medidas:

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Discuta con su pareja

No reprima sus emociones. Investigadores de la Universidad de Jena, en Alemania, observaron que las personas que expresan su enojo y otras emociones negativas pueden llegar a vivir hasta dos años más que las que no exteriorizan sus emociones. Con el tiempo, la ira reprimida puede causar hipertensión, insomnio y enfermedades cardiovasculares, así como aumentar el riesgo de cáncer.

Lea revistas de cabeza

Leer de esta manera fuerza un poco el cerebro y daña algunas células. Mientras repara este daño, el cuerpo también repara los daños asociados con la edad, dice Marios Kyriazis, asesor médico de la Sociedad Británica de Longevidad. Él sugiere escribir con la mano no dominante, e incluso escuchar la música que uno detesta.

Acuéstese más temprano

Los científicos creen que dormir poco afecta la capacidad del cuerpo para lidiar con las hormonas del estrés. “Las personas que duermen menos de seis horas corren mayor riesgo de morir prematuramente”, afirma Francesco Cappuccio, experto en sueño de la Universidad de Nápoles. Basta una hora más en la cama para reducir la presión arterial en solo seis semanas. Un estudio de la Universidad  Harvard realizado con personas que dormían menos de siete horas reveló que acostarse una hora más temprano reducía considerablemente la presión arterial (y el riesgo de sufrir infartos y ataques de apoplejía).

Juegue golf

Un estudio de 600.000 personas suecas reveló que jugar golf aumenta la esperanza de vida cinco años, en promedio. “Una vuelta de golf obliga a estar al aire libre cuatro o cinco horas, y a caminar seis o siete kilómetros a paso rápido”, explica Anders Ahlborn, del Instituto Karolinska.

Múevase más a menudo

Los estudios muestran que basta una actividad mínima para desencadenar la liberación del factor neurotrófico, una proteína cerebral que repara el daño celular asociado con el envejecimiento, explica John Ratey, psiquiatra de la Facultad de Medicina de la Universidad Harvard. Él recomienda poner una alarma en el celular para estirarse o caminar cada hora.

Elija bien a sus amigos

La sociabilidad no protege tanto la salud como usted cree. La clave es convivir con gente saludable porque está demostrado que nuestros amigos tienen una enorme influencia inconsciente en nuestro comportamiento. El sobrepeso puede ser especialmente dañino. Estudios publicados en el New England Journal of Medicine revelan que si su mejor amigo está fuera de forma, usted tiene un 171 por ciento más de probabilidades de engordar también, aunque su amigo viva a cientos de kilómetros de distancia. La doctora Consuelo López Nomdedeu, experta en nutrición del Instituto Nacional de Salud Pública de Madrid, dice que este patrón se aplica también a las parejas. “Si la mujer sube de peso, el esposo pronto la imitará”, afirma. “Crean un entorno donde aumentar de peso es normal”.

Tenga relaciones sexuales

Un estudio realizado en Gales del Sur con hombres de entre 45 y 59 años mostró que las relaciones íntimas habituales tienen un efecto protector. Los galeses que experimentaban orgasmos dos o más veces por semana corrían un riesgo 50 por ciento menor de morir prematuramente que los que no practicaban el coito. Además de mejorar la circulación sanguínea y reducir el estrés, el acto sexual libera la prohormona DHEA, un precursor de la testosterona que ayuda a reparar y sanar los tejidos; también es un antidepresivo natural, sobre todo en las mujeres.

Proponga a su pareja dormir en camas separadas

Según el doctor Neil Stanley, director del laboratorio del sueño de la Universidad de Surrey, en Inglaterra, compartir la cama interrumpe el sueño y afecta la salud. Los estudios que él y sus colegas han realizado indican que cuando un miembro de la pareja se mueve mientras duerme, hay un 50 por ciento de probabilidades de  que el otro también cambie de postura (el sueño de ambos se interrumpe sin que ninguno lo note); los ronquidos agravan más las cosas. “Las personas dicen que les gusta sentir cerca a su pareja mientras duermen, pero para sentir eso hay que estar despierto”, señala el experto.

Un estudio realizado en la India con personas aquejadas de enfermedades cardíacas reveló que el estiramiento prolongado en forma de yoga, combinado con un ejercicio aeróbico moderado y una alimentación controlada, disminuye el colesterol y revierte el endurecimiento de las arterias en 20 por ciento o más. Si no estiramos nuestros músculos y tendones, estos se acortan, y a la larga dificultan nuestros movimientos e imponen tensión sobre las articulaciones.

Pasar un rato chismeando con los amigos aumenta los niveles de la hormona progesterona y reduce la ansiedad y el estrés, afirman investigadores de la Universidad de Michigan. Hicieron que un grupo de chicas pasaran 20 minutos conversando, y al final de ese lapso observaron que tenían un nivel más alto de progesterona que jóvenes del grupo control. Y no solo las mujeres se benefician con el chismeo. En los hombres de edad madura, tener amistades platónicas y relaciones sociales firmes reduce considerablemente el riesgo de morir por infarto o por enfermedad coronaria, de acuerdo con el Instituto Karolinska de Estocolmo.

Científicos de Rotterdam han demostrado que un mayor consumo de té puede ayudar a prevenir la cardiopatía isquémica. Observaron que las personas que bebían una o dos tazas de té diariamente tenían un 43 por ciento menos probabilidades de morir de una enfermedad cardíaca que las que bebían menos de una taza.

Según investigadores de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, la risa ayuda a combatir las infecciones, pues aumenta la producción de anticuerpos y el número de células inmunes. Un estudio de siete años de duración reveló que las personas que reían más a menudo tenían un 35 por ciento menos probabilidades de morir en el transcurso de ese período. Si uno de los participantes contraía cáncer, tenía una probabilidad 70 veces mayor de sobrevivir hasta el final del estudio si el sentido del humor era parte importante de su vida.

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