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Los animales ante la muerte

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¿Hasta qué punto los animales comprenden la muerte?

El dolor de un perro fiel

Un perro de la raza skye terrier llamado Bobby era propiedad de un pastor escocés de nombre John Gray, que murió en 1858, durante uno de sus viajes de fin de semana a Edimburgo. John fue enterrado en Greyfriars Kirk, y su pequeño perro fue enviado a la granja de John, ubicada en Pentland Hills. El fiel animal, sin embargo, regresó por sus propios medios a Edimburgo y apareció en el cementerio un día después del funeral. Los curiosos vecinos del lugar lo alimentaban, y él permaneció junto a la tumba de su amo durante los siguientes 14 años, hasta su muerte, ocurrida en 1872.

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Para entonces, el perro se había hecho ya tan famoso que la reina Victoria ordenó que lo enterraran junto a John Gray, en el mismo cementerio.

Actualmente existe una estatua en recuerdo de Bobby, cerca de Greyfairs Kirk. Siempre se ha dicho que los perros se afligen por la muerte de su amo, pero todavía no se sabe con certeza si la actitud de Bobby constituye un auténtico entendimiento de la muerte o si es solo la angustia producida por la separación de alguien muy querido.

La angustia de una madre

Al parecer, algunos simios sí entienden el concepto de «muerte». Washoe era una chimpancé que vivía en cautiverio; fue entrenada en Estados Unidos para aprender un lenguaje. Tuvo un bebé, que enfermó y murió en una clínica veterinaria. Cuando sus entrenadores regresaron al laboratorio, ella les preguntó: «¿Dónde bebé?» Ellos contestaron: «Bebé murió.» De inmediato Washoe entristeció; se sentó en una esquina y se negó a hablar.

Los simios salvajes también muestran señales de angustia cuando muere un pariente cercano. Una joven madre papión a la que se le muere su hijo recién nacido carga el cadáver durante varias semanas, le espanta las moscas y lo acicala.

La muerte de un animal gregario puede causar grandes cambios en la organización del grupo. Algunos individuos aumentan de rango y cubren la vacante dejada por el animal que murió, y otros pierden un valioso aliado que tenían en la manada.

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