¿Cuándo comenzó? el calentamiento global? ¿Habrá? en algún momento un enfriamiento global? ¿Qué papel tiene la desforestación en todo esto? Enterate cómo afecta el hombre al planeta Tierra a medida que pasan los años.
Los seres humanos, Homo sapiens sapiens, evolucionaron hace unos 200.000 años, un pestañeo apenas en la historia de la vida sobre la Tierra, que se remonta a 3.800 millones de años. Durante la mayor parte de nuestro tiempo sobre la Tierra, el mundo ha soportado una Era de Hielo. Gruesas capas de hielo y glaciares se extendían desde el Ártico hasta el norte de Europa y los Grandes Lagos de América del Norte; las temperaturas promedio mundiales eran 10 ºC más frías que hoy. Las capas de hielo tenían tanto del agua de la Tierra que, en los períodos más fríos, los niveles del mar cayeron 120 m por debajo de los niveles actuales y dejaron expuestos puentes de tierra que permitieron a los humanos pasar a Australia, al sudeste de Asia y a America del Norte desde el noreste de Asia.
La única regla constante del clima de la Tierra es que nunca es constante por mucho tiempo. Unos 11.000 años atrás, la tierra se calentó y el hielo se retiro. Entramos en la actual época de la historia geologica, el Holoceno, que produjo temperaturas promedio mundiales bastante calidas, de unos 14 ºC. El calentamiento coincidió con el rápido desarrollo de la civilización humana, con la agricultura y la cultura urbana. El clima del Holoceno es a lo que estamos acostumbrados. Pero ¿es normal?
Entre Eras de Hielo
La nieve atrapa el aire al caer. Si los científicos perforan el centro de las capas de hielo polar, pueden analizar el aire en las capas de la nieve caída hace 800.000 años y rastrear las fluctuaciones climáticas. El centro revela una prolongada Era de Hielo, constituida por largos periodos de frío o “glaciaciones”, interrumpidos cada 40.000 a 100.000 años por períodos bastante cortos de calentamiento llamados “interglaciaciones”, que duran entre 10.000 y 12.000 años, y a veces más. Nuestro período actual, el Holoceno, es una interglaciacion. En la década de 1970, este descubrimiento provoco cierto pánico en la prensa y en la imaginación del público, si bien no mucho entre los científicos. Desde 1940 hasta mediados de los setenta, la temperatura promedio había caído: los inviernos fueron crudos, en especial en 1947 y 1962-1963, en el norte de Europa. Pasado su aniversario número 10.000, ¿estaba a punto de terminar la actual interglaciacion y el mundo se iba a sumergir en una nueva Era de Hielo?
La causa de estas fluctuaciones entre glaciaciones e interglaciaciones son leves irregularidades en la forma en que se mueve la Tierra alrededor del Sol. A lo largo del tiempo, la Tierra pasa de una órbita elíptica (ovalada) a una circular. Con una órbita elíptica, la Tierra se aleja un poco más del Sol, lo que produce inviernos más fríos. La Tierra también se mueve sobre su eje, lo que altera su inclinación y afecta la forma en que su superficie queda expuesta al Sol. Todos estos fenómenos se producen en ciclos (llamados ciclos de Milankovitch) de diferentes longitudes que cubren miles de años. Actualmente se cree que, en circunstancias normales, las temperaturas cálidas del Holoceno podrían durar unas decenas de miles de años en el futuro, pero los cálculos varían de 18.000 a 100.000 años.
Períodos fríos
Aunque el Holoceno ha producido un clima estable por más de 10.000 años, ha habido fluctuaciones dentro de el, de las cuales el periodo frío entre 1940 y mediados de la década de 1970 fue un breve ejemplo. El periodo desde el 800 al 1300 d. C. más o menos es conocido como el Periodo Cálido Medieval: las temperaturas promedio parecen haber sido tan altas como lo son hoy, si no más. La agricultura en Europa floreció y la población aumento. La capa de hielo de Groenlandia se retiro, lo que permitió a los vikingos agricultores asentarse allí después del 985 d. C.
Después del año 1300, los inviernos se hicieron más largos, el verano se acorto?, y el norte de Europa sufrió? una “Pequeña Era de Hielo” desde 1560 hasta 1870. Los asentamientos agrícolas en las montañas de Austria, Suiza y Escandinavia fueron destruidos por los glaciares. Durante los inviernos más fríos, el rio Támesis en Londres se congelaba por meses, y se realizaban “Ferias Heladas” sobre el hielo, la ultima en 1814. Informes escritos registran los efectos y la angustia de esos tiempos: no queda claro si sólo el hemisferio norte se vio afectado, pero cierta evidencia sugiere que fue global.
Las oscilaciones dentro de un período interglaciar son atribuidas a varios fenómenos, como las variaciones cíclicas en la actividad de la superficie del Sol y los efectos de explosiones volcánicas masivas que esparcen millones de toneladas de partículas de sulfatos a la atmosfera, como las que ocurrieron en Islandia en 1783 y 1784, y en el monte Tambora, en Indonesia, en 1815.
Los grandes aniquilamientos
Estas fluctuaciones climáticas recientes son superficiales comparadas con los cambios más drásticos del pasado. La Tierra había atravesado fases mucho más cálidas, con temperaturas promedio globales de hasta 22 ºC y poco o nada de hielo en los polos. Este fue el caso de los periodos Triásico y Jurásico, la era de los dinosaurios, 251 a 145 millones de años atras. Se cree que grandes cambios en el clima y en el hábitat fueron las principales causas de los siete periodos de extinción masiva que se produjeron. Uno ocurrió a fines del periodo Pérmico, hace 251 millones de an?os, cuando hasta el 90 % de las especies animales se extinguieron; otro, al final del Cretáceo, 65 millones de años atra?s, destruyo? casi la mitad de las especies, incluidos los dinosaurios.
Las teori?as sobre las causas de estos cambios clima?ticos incluyen colisiones con grandes meteoros que habri?an tenido el mismo efecto catastro?fico que la detonacio?n de millones de armas nucleares. Entre estas teori?as, nada es ma?s espectacular que la causa del fin del u?ltimo peri?odo glacial hace 11.000 an?os. Un ciclo natural de cambio clima?tico parece haber sido suficiente para matar a los mamuts y a muchos otros grandes mami?feros prehisto?ricos.
Hoy en di?a se habla poco de la amenaza de una nueva Era de Hielo. Desde mediados de la de?cada de 1970, las temperaturas promedio globales han seguido una tendencia hacia arriba. A partir de 1990, hemos tenido diez de los ma?s calurosos an?os desde que comenzaron los registros en la de?cada de 1850. ¿Esto es so?lo parte de un ciclo normal? Tal vez. La temperatura promedio global es casi la misma del Peri?odo Ca?lido Medieval. Pero un nuevo elemento esta? causando preocupacio?n: el efecto de la actividad humana, como la tala de bosques, la contaminacio?n industrial y la quema de combustibles fo?siles (carbo?n, petro?leo y gas natural). ¿La actividad humana agrava una tendencia natural al calentamiento global, un efecto conocido como “influencia antropoge?nica”?
Calentamiento global
A principios del siglo XIX, el matema?tico y cienti?fico france?s Joseph Fourier planteo? que la atmo?sfera de la Tierra jugaba un papel esencial en mantener el mundo ca?lido al atrapar el calor del Sol, que, de otro modo, rebotari?a de vuelta al espacio.
Ma?s tarde, el qui?mico sueco Svante Arrhenius explico? con mayor detalle la teori?a e invento? el nombre “efecto invernadero”. Sugirio? que la contaminacio?n industrial podri?a complicar el efecto invernadero y causar un calentamiento gradual. Los principales “gases de invernadero” que retienen el calor del Sol son el vapor de agua (H2O), el dio?xido de carbono (CO2), el metano (CH4), el o?xido nitroso (N2O) y el ozono (O3). Todos se producen naturalmente, pero el CO2, en particular, es producido por la quema de combustibles fo?siles basados en el carbo?n. Con el aumento de la industrializacio?n, y desde la de?cada de 1970, las emisiones de CO2 llegaron a 380 partes por millo?n (ppm), ma?s de lo que fueron en los u?ltimos 800.000 an?os. Y aumentan, a casi 2 ppm por an?o.
Esto es motivo de preocupacio?n porque los altos niveles de CO2 han coincidido con niveles ma?ximos de temperatura global. Si el CO2 atmosfe?rico alcanza ahora un nivel sin precedentes por la actividad humana, entonces, corremos el riesgo de causar un aumento sin paralelo en las temperaturas mundiales. La Tierra es una “ma?quina clima?tica” compleja, y hay muchas variables y a?reas en disputa. No esta? claro si los niveles de CO2 en el pasado han hecho que las temperaturas globales aumentaran, o si los aumentos naturales en las temperaturas globales han llevado a aumentos en los niveles de CO2.
En 2007, el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clima?tico de las Naciones Unidas (IPCC) hizo la declaracio?n –aunque atemperada por ciertas reservas– de que “es muy probable que la mayori?a del aumento observado en las temperaturas promedio globales desde mediados del siglo XX se deba al incremento en las concentraciones antropoge?nicas de gases de invernadero”. Las predicciones
sugieren que las temperaturas promedio globales seguira?n creciendo hasta 6,4 °C para el an?o 2100, en el peor de los casos. Si eso sucede, los glaciares polares y las capas de hielo se derretira?n, y el nivel del mar aumentara?, lo que amenazara? las a?reas y ciudades costeras. Los glaciares que se derriten podri?an cambiar las corrientes ocea?nicas que dictan varios patrones clima?ticos.
Es probable que un clima ma?s ca?lido sea ma?s vola?til, desencadene ma?s tormentas, inundaciones y sequi?as. Muchas especies de plantas y animales no podri?an adaptarse a los cambios provocados por un aumento radical en la temperatura. El calentamiento global intenso produciri?a importantes cambios clima?ticos que generari?an caos.
¿Cua?l es la escala de tiempo para estos hechos? Las proyecciones sugieren un vasto rango de posibles resultados, segu?n los datos usados. Pero algunos cienti?ficos sugieren que si las emisiones de carbono aumentaran a 450 ppm para el 2050, las temperaturas promedio podri?an alcanzar un “punto de ebullicio?n”, despue?s del cual la recuperacio?n seri?a imposible. Entonces la conclusio?n natural –enfriamiento– de nuestro actual peri?odo interglacial se pospondri?a para siempre.
¿Cua?ndo y por que? empezaron a desaparecer los bosques tropicales? Es difi?cil calcular cua?nto de la superficie del mundo estaba cubierta de bosques en el pasado. Pero se sabe que nuestros ancestros empezaron a quemar y derribar a?rboles tan pronto como aprendieron a usar el fuego y a hacer armas afiladas, 250.000 an?os atra?s. El proceso se acelero? con la llegada de la agricultura hace 11.000 an?os. Los bosques se talaron para crear tierras de cultivo y pasturas. En la Edad de Bronce y de Hierro, la madera se usaba como combustible para cocinar y brindar calor, construir casas, hacer armas, muebles, barcos, y calentar hornos de cera?mica o de fundicio?n.
Expansio?n antigua
En el siglo IV a. C., Plato?n se quejaba de la deforestacio?n alrededor de Atenas y de la erosio?n resultante. La expansio?n romana devoro? los bosques que rodeaban el Mediterra?neo antes de volverse hacia el norte de Europa. Cuando las naciones europeas se expandieron globalmente en el siglo XVI, llevaron su ansia de madera con ellos. Las plantaciones –de azu?car en el Caribe, de te? en la India, de algodo?n y tabaco en Estados Unidos– soli?an exigir la tala de a?rboles. Desde fines del siglo XVIII, la Revolucio?n Industrial fue incluso ma?s voraz, y despue?s de la de?cada de 1850 se consumi?a madera de todos los continentes, excepto la Anta?rtida, a un ritmo ma?s ra?pido que nunca. So?lo los ferrocarriles necesitaban madera para 3.000 millones de durmientes en todo el mundo.
Alrededor del 90 % de la deforestacio?n global tal vez se produjo antes de 1950. La tasa de pe?rdida ha continuado sin disminucio?n desde entonces: la poblacio?n del mundo se ha duplicado en los u?ltimos cuarenta an?os y sigue en aumento, lo que pone ma?s presio?n en los bosques y la madera para todos sus usos. En los u?ltimos an?os, ha habido una fuerte correlacio?n entre la destruccio?n de los bosques y un aumento del calentamiento global. Desde 1970, ma?s de 600.000 km2 de la selva amazo?nica han sido destruidos, 150.000 km2 o 0,8% de ella so?lo entre mayo de 2000 y agosto de 2006. El Amazonas mantiene la ma?s rica concentracio?n de plantas y animales sobre la Tierra, y la deforestacio?n amenaza esta biodiversidad u?nica y el potencial de descubrimiento cienti?fico.
Pero es un acto de malabarismo: los peri?odos de mayor tala de a?rboles coinciden con los de crecimiento econo?mico brasilen?o. Tambie?n se ha afirmado que los incentivos impositivos que favorecen las tierras para pasturas en lugar de las de la selva natural garantizan que la tala de a?rboles se considere una defensa contra la inflacio?n. Esto, combinado con la agricultura subsidiada y los programas de colonizacio?n, alienta la destruccio?n del Amazonas. En todas partes, se cree cada vez ma?s en las consecuencias potencialmente calamitosas, pero hay poco acuerdo respecto de co?mo debe detenerse.



